07 marzo, 2006

distorsion


El último clic ya no fue divertido, la cámara se le hacía más pesada que de costumbre; enfocó con cuidado una de sus mejores fotos, pero no disparó. "Gajes del oficio" se dijo a si misma y siguió caminando por el parque de las esculturas bajo el cielo amenazante y claro.
Simplemente no pudo con el peso de la decisión moral de tomar otra foto y recordó por que se había metido en todo esto en primer lugar. "Habla de amor, cada vez que dispares, habla de amor..." Pero lo cierto es que el amor se había ido ya, hace tiempo, y lo único que quedaba era una cadena de plata en garantía por tiempos mejores, escondida en algún departamento de providencia, custodiado por un perro cancerbero y escondido de su rumbo por la mala suerte y las malas decisiones. Se tambaleó un poco acusando el golpe mal habido que sólo ataca por la espalda a los inocentes y a los idiotas, pero en este caso daba lo mismo. Unos escolares se rieron de ella porque parecía borracha con su caminar torpe que siempre terminaba en choques y que alguna vez fue algo que alguien bellamente recordó de ella. Sé que quiso hablar de amor, pero no supo cómo. Cómo hablar de amor con el corazón roto? Cómo crear cuando sólo se quiere destruir? Una lágrima loca le cayo en la muñeca, marcada por todo aquello que no se debe hacer con uno mismo y escuchó el regaño de otros tiempo; se apretó el brazo herido y se sintió mejor. Cómo crear algo bello con un suspiro y un recuerdo? Cómo saber que todo esto tiene sentido y no es sólo una distorsión de ella misma que los demás admiran. Cómo mostrarle al mundo el desamor en carne viva y la memoria de lo único bueno, a punto de desvanecerse?

Intentó hablar de amor pero lo cierto era que el amor había doblado en la esquina equivocada años atrás y eso era ahora lo único que le quedaba.

"Si tan sólo en la distorsión de lo que queda, pudieras hallar amor..."

Licencia de Creative Commons
Esta obra está bajo una licencia de Creative Commons.